Cómo identificar el tipo de comunicación en un proceso de Mediación.

Cada persona (cada Mediador/a y cada parte en conflicto) tiene un estilo propio para comunicarse. Entrenarse en comunicación positiva es esencial si queremos desarrollar y poner en práctica nuestra capacidad para adaptarnos a cada fase del proceso, pero sobretodo, a cada posición de las partes, que estará fuertemente condiconada por su estado de ánimo, sus intereses y su entorno.

En esa línea, he diseñado EL DIAGRAMA DE COMUNICACIÓN POSITIVA EN MEDIACIÓN, como recurso para el/la Mediador/a. La idea es combinar estilos de comunicación que favorezca la empatía y la propuesta de soluciones para la resolución del conflicto. Aquí verás el diagrama junto con una breve explicación.

Te pongo dos ejemplos:

  1. Para la fórmula Comunicación asertiva + Lenguaje positivo se logran encontrar intereses compartidos. El ejemplo: la empresa AAA de innovación tecnológica, necesita de operadores de red de la empresa BBB para transmitir datos de procesos de fabricación. Por fallos técnicos de BBB, hay error en la recepción de dichos datos en AAA. El gerente culpa al operador, y el operador dice que el soporte técnico no es suficiente. El origen del conflicto es que el técnico de BBB está de baja por enfermedad, y el problema ha sucedido en un momento de gran uso del sistema creado por AAA. La consecuencia es que se producen pérdidas para AAA, y BBB no puede recibir los pagos por los operadores. Con la comunicación asertiva y el lenguaje positivo, se han encontrado intereses compartidos y se han propuesto soluciones a la baja del trabajador: la empresa BBB flexibiliza el pago de la deuda, y la empresa AAA acuerda hablar con sus clientes para negociar una oferta para compensar la bajada de datos por fallos técnicos.
  2. Para la fórmula Comunicación no Verbal + Comunicación asertiva se logra el desbloqueo y los intereses compartidos. Ejemplo: una pareja discute sobre cómo repartir las vacaciones para el cuidado de sus hijos en verano por finalización del periodo escolar. Ella comenta que su trabajo de comercial no tiene horario fijo pero tiene que estar disponible para viajar en cualquier momento. Él responde que tiene que viajar para cerrar un negocio con un cliente y tiene que adaptarse a la agenda que le digan. El problema de fondo es entender la exigencia de las respectivas empresas sobre la disponibilidad de sus horarios. Con un tono de voz pausado, los brazos abiertos con manos abiertas extendidas y distancia prudente entre los cuerpos, y explicando con respeto la situación, ambos logran el desbloqueo y logran intereses compartidos, es decir, hablar con sus respectivas empresas para poder cuadrar días por conciliación familiar.

Las combinaciones serán tan variadas como los casos que se presenten, el tipo de mediación y el estilo del/la mediador/a. Pero hay algo en común: cuando estamos en disposición de escuchar, estamos preparados para confiar y podemos proponer para solucionar.

Espero que este Diagrama te sea útil. Es una propuesta, lo que significa que, según tu experiencia y tus necesidades, se puede diseñar otro modelo adaptado al tipo de mediación y a tu estilo de comunicación.

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