Economía verde y azul

Entiendo y por supuesto comparto que es muy complicado en el momento actual ver nuevos mercados a largo plazo. Sobre todo cuando estamos inmersos en las crisis generadas por la pandemia y la que estamos viviendo con el conflicto de Ucrania. Pero hay que hacerlo: la recuperación no llega sola, y es un estímulo para favorecer el cambio y seguir adelante. Es por ello que necesitamos crear una estructura reforzada desde la que estimular oportunidades para las empresas, las sociedades y el planeta: NECESITAMOS LOS MERCADOS VERDE Y AZUL.

Los colores de la flora y fauna aérea, terrestre y marina. Del aire, la tierra y el mar.

Ejemplo de ello es la siguiente propuesta. Desde el Pacto Mundial de las Naciones Unidas se creó en 2020 la Taxonomía Verde: un paso más hacia la reconstrucción sostenible de Europa, y que entró en vigor en 2021. En él encontramos el siguiente argumento: «Nos encontramos ante un hito del desarrollo sostenible. Por primera vez contamos con los criterios necesarios para crear la primera «lista verde» del mundo, un sistema de clasificación de actividades económicas sostenibles, que determinará un lenguaje común que los inversores y favorecerá la credibilidad y la transparencia del mercado.» Aquí encontrarás también el informe final del GET sobre Taxonomía de la Comisión Europea y su catálogo de servicios.

El futuro está en sus manos. Pero antes, es el momento de construir con lo que tienes en tus manos.

¿De qué manera se desarrollan los mercados verde y azul?

El concepto es relativamente sencillo: favorecer el cambio incluyendo en las estrategias empresariales y en las medidas públicas y sociales, políticas y planes de bajo impacto ambiental, para lo cual se llevarán a cabo los diferentes modelos de sostenibilidad y se estimulan productos financieros sostenibles. Se incluye por supuesto la gestión de los residuos.

Pero claro, tenemos que tener en cuenta varios factores:

  1. qué elementos de los sectores económicos favorecen su diseño
  2. de qué manera se valoran los recursos y los residuos
  3. cómo medir los impactos y controlar sus efectos
  4. qué modelo de sostenibilidad se adapta mejor a los objetivos empresariales
  5. qué canales de comunicación favorecen la participación social y pública
  6. cómo integrar la voz del planeta.

¿Qué encontrarás en esta página?

Una vez que hemos controlado el riesgo ambiental, pasamos a valorar qué elementos de los sectores económicos favorecen su implantación, qué modelo de sostenibilidad se adapta mejor a los objetivos empresariales, y a qué tipos de ayudas y/o programas se pueden acoger las empresas para llevarlos a cabo.

Agrario, téxtil, alimenticio, minero, energético, transporte, construcción, sanitario, hostelero, tecnológico, etc.

Capital natural y servicios ecosistémicos, custodia del territorio, economía circular, comunicación transparente, etc.

Marco legislativo y tramitación, ayudas directas, financiación verde, programas de cooperación, emprendimiento verde, etc.

¿Qué ventaja aporta Sostenibilidad sin conflictos?

Favorecer el cambio a través de un proceso de comunicación y participación donde se pongan en práctica las iniciativas que fomenten el desarrollo con el menor impacto, el respeto a las necesidades e intereses de las partes, se acuerdan soluciones para resolver los conflictos y se evitan los riesgos de no adaptarse a la recuperación del planeta.

Espacios de diálogo socio ambientales

EDSA

Sostenibilidad sin conflictos. RBG.

Pero claro, te preguntarás cuál es la ventaja para ti: ponte en contacto conmigo y vemos cómo adaptar el sistema a tus necesidades e intereses.